
La elección por la jefatura de gobierno en
¿Qué posición cabe asumir, desde un punto de vista liberal, frente a la elección de
La clave de la estrategia kirchnerista frente a la elección presidencial es imponer la idea de que “Cristina ya ganó”. Con ese argumento procuran generar desaliento en potenciales adversarios, que se produzca un sentimiento de resignación generalizada y que, de ese modo, se acepte la victoria del oficialismo como un hecho irreversible frente al cual es inútil cualquier resistencia. Una victoria de Filmus en esta elección sería totalmente funcional a esa estrategia. La interpretación –nada descabellada, por cierto- que el kirchnerismo le daría a una victoria del candidato gubernamental en la elección de Capital sería aproximadamente que “es tan evidente que Cristina ya ganó que hasta donde siempre perdimos, como Capital, también ganamos esta vez”.
Pero si esta estrategia del gobierno tiene éxito, el espacio para el liberalismo en el escenario político futuro quedará directamente anulado. Entonces, no es indiferente desde un punto de vista liberal que sea Macri o Filmus el ganador de la elección en Capital porque una victoria de Filmus sería un gran espaldarazo para las aspiraciones hegemónicas del kirchnerismo. A Macri pueden hacérsele innumerables críticas desde un enfoque liberal: que aumentó los impuestos, que su gestión no tiene transparencia, que no redujo la dimensión del aparato estatal del gobierno, que pactó con el sindicato municipal y muchos etcéteras más. ¡Pero Macri es claramente opositor al gobierno nacional! ¡Esta es la cuestión clave en este momento!
El kirchnerismo ha provocado un corte abrupto en el escenario político. De un lado, están ellos y sus aspiraciones hegemónicas, en la otra vereda estamos quienes valoramos el pluralismo. En ese sentido, y sin perjuicio de las innegables críticas que su gestión merece, los liberales debemos estar con Macri. No podemos ser tan dogmáticos de desconocer qué es lo que está en juego en esta elección. El árbol no nos puede hacer perder de vista el bosque. Por eso, en definitiva, la clave del análisis es que, dada la forma en la que los acontecimientos están planteados, Macri es el mal menor. Si en 2013 hay candidatos liberales, como lo promete el Partido Liberal Libertario, tal vez entonces tengamos la oportunidad de votar por nuestras propias posiciones políticas. Por ahora, no hay otra alternativa que acompañar a quienes están en condiciones de oponerse al kirchnerismo con mejores perspectivas.

