martes, 20 de septiembre de 2011

Voto popular en el Banco Central YA!!!!

En algunos círculos del liberalismo –en particular, en los más “revoltosos”- existe la idea de que la estrategia liberal debe consistir en tratar de “correr el eje del debate”. Se trata, por cierto, de una concepción audaz e interesante en vista de que el liberalismo no tiene, prácticamente, cabida alguna en el escenario político. La idea de “correr el eje del debate” es como la de ese boxeador que está irremediablemente perdido por puntos y, entonces, sale a combatir los últimos rounds con la idea de “embocar” un golpe determinante que le de la victoria por nocaut...

Esta estrategia, la de correr el eje del debate, requiere, como cualquier otra línea de acción política, la elaboración de propuestas y contenidos apropiados para desarrollarla y una metodología de comunicación apta para llevarla adelante y difundirla.

Es indudable que entre los “blancos de tiro” del liberalismo, el Banco Central ocupa un lugar privilegiado por ser la institución que simboliza y practica la manipulación gubernamental de la moneda y, como tal, es el responsable de la inflación que carcome el poder adquisitivo del salario y provoca un grave deterioro en la calidad de vida del pueblo.

Una forma interesante de correr el eje del debate y atacar las prácticas del Banco Central sería la de lanzar el reclamo de que el presidente del Banco Central sea elegido por el voto popular. Esto es algo que no se hace en ningún lado pero es un reclamo que dejaría muy mal parado a cualquiera que se oponga y, además, resulta una idea interesante en sí misma. Porque si el presidente del Banco Central se eligiera por el voto popular y el mandato se renovara cada dos años, lo que sucedería es que, cuando haya inflación, se conocería inmediatamente quién es el responsable y, además, eso daría la oportunidad de que, cuando vuelva a haber elecciones para el mismo cargo, se podrían presentar candidatos que propongan una política monetaria más responsable. Imaginemos, por ejemplo, una elección para la presidencia del Banco Central entre López Murphy, Redrado, Prat Gay, Lozano y Marcó del Pont... La política inflacionista que aplica Marcó del Pont se encontraría fuertemente atacada por los demás candidatos, que podrían prometer y estar dispuestos a cumplir una política mucho más responsable.

Y, como el presidente del Banco Central fue elegido por el voto popular, el Poder Ejecutivo no tendría facultades para removerlo, como hicieron los K con Prat Gay y con Redrado, cuando no les convino tener gente independiente en ese cargo. Es decir, si el presidente del Banco Central se eligiera por el voto popular, la independencia de la institución no devendría de su carta orgánica –que es fácil de vulnerar para el gobierno- sino de la soberanía del pueblo, que exigiría a su representante en dicho cargo que defienda el valor de la moneda...

Una iniciativa de este tipo sería una excelente estrategia para que el liberalismo “sacuda” el escenario político y coloque a los demás partidos a la defensiva. De eso se trata, precisamente, la idea de correr el eje del debate. La propuesta de reclamar que el presidente del Banco Central sea elegido por el voto popular, en lugar de generar indiferencia popular –como el reclamo de que el Banco Central sea disuelto- generaría interés porque nadie podría oponerse a que el pueblo tenga un espacio de participación directa en la designación de las autoridades de las instituciones de la nación y, menos aún, cuando de lo que se trata es de defender el valor de la moneda. Y además, la puesta en práctica de la medida propuesta sería positiva en sí misma porque estaría en el propio interés del presidente del Banco Central que la moneda no se deteriore, ya que eso implicaría la pérdida de su cargo en las elecciones posteriores.

En definitiva, la iniciativa aquí propuesta implicaría generar un nuevo ámbito de debate político, particularmente favorable para movilizar a la población en favor de un principio básico del liberalismo, como resguardar el valor de la moneda, de un modo que resulta atractivo y no genera rechazo en el campo de los sentimientos populares. No estaría de más considerar seriamente la iniciativa aquí propuesta...

9 comentarios:

  1. Muy buena la idea!!! Otro tanto debería hacerse con el Procurador Fiscal. A través de elecciones ciudadanas se consiga independencia del ente. Hoy, habrán visto, que no hay fiscal que apele nada que moleste al gobierno, están sometidos!!!

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  2. disiento con el articulo, si realmente quieren democratizar la moneda ello no se logra votando a un burocrata, porque la moneda es un fenomeno social complejo que surge por eleccion democratica entre todos los participantes de una sociedad que elige cual sera el medio de intercambio (es de manual) la verdad que para ser liberal bastante mediocre el articulo y demagogico porque finalmente no resuelve nada y le da mas poder un simple burocrata que terminara haciendo lo que el resto de los burocratas elegidos por voto hacen, en fin

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  3. Lamento no compartir esta vez.
    El pueblo no está capacitado para elegir a un Presidente del Banco Central, como no lo está para elegir al Presidente de la Naciónj.

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  4. Ya lo pregunte antes,no recibi respuesta ,y lo vuelvo apreguntar,este blog es Liberal o seudo-liberal? la cuestion no es como elegir un presidente del Banco Central,sino que el Banco Central no tiene que existir
    Les recomiendo http://benegaslynch.libertadyprogresonline.org/2010/02/23/existir-o-no-existir/

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  5. Rosarigasino da en el blanco. Aunque el Banco Central sea una de las instituciones más dañinas y perjudiciales para la libertad individual, el Sr. Sala es persistente en su error de personalizar el problema.
    El Sr. Sala, desde el pedestal del que siempre escribe, asume que la elección democrática del titular del BCRA es el camino a seguir por el mero hecho que exigir la eliminación de dicha entidad "no es viable políticamente". Por supuesto que no es viable políticamente una idea que no ha sido presentada ni propuesta en ningún momento.

    El Sr. Sala ofrece un diagnostico errado, y una solución aún peor, no obstante no vamos a criticarlo por eso, pues desde aquí estamos acostumbrados a los mismos, y damos por hecho que es, sin dudas, una realidad.

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  6. Anónimo de 21 de septiembre de 2011 03:06 ,son varias las ocasines en que di mi comentario a lo que escribe Alejandro Sala,nunca obtuve respuesta,no porque sea su obligación responderme,pero creo que del debate podemos afianzar nuestras ideas o salir del error,creo que su error radica en decirse liberal antes de cuestionarse sus ideas,en el escrito que sugiero leer tomo como parte fundamental el tramo donde dice:"Es que las autoridades de la banca central sólo pueden decidir entre tres cursos de acción posibles: a qué tasa expandirán la moneda, a qué tasa la contraerán o si dejarán inalterada la base monetaria. En cualquiera de los tres casos, inexorablemente se estarán alterando los precios relativos, con lo que la asignación de los siempre escasos recursos quedará desarticulada; lo cual, a su turno, debido a la disminución en las tasas de capitalización, se traduce en una disminución en los salarios y en los ingresos en términos reales" y agrega:".si dispone de las atribuciones y facultades propias de la banca central, se encuentra en el mismo dilema antes referido respecto de los tres caminos por seguir; con lo que podemos concluir que, en esa situación, la banca central se equivocará “independientemente”.
    Ser Liberal no es facil

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  7. El problema de Alejandro Sala no es que se diga liberal, el problema es que crea hablar en nombre de TODOS los liberales (sus artículos siempre sostienen "los liberales...") y en segundo lugar que tenga el ego tan grande de creerse el dueño de la REALIDAD LIBERAL, de ahí que el nombre de su blog sea tan arrogante y tan poco liberal.

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  8. Y como dije antes,no responde,salvo a los saludos, que lastima.
    Nos leemos en la proxima entrada

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  9. Muchas veces a muchas personas se les ocurre la misma idea y este es un caso, a mi hace años que me ronda esta idea. Sea o no efectiva es un paso adelante en democratizar el sistema y eso ya es mucho.

    En cuanto a los Liberales que comentan, nos tendríamos que preguntar que tanto nos parecemos a los marxistas, queremos cambios ideales como terminar con el Banco Central que estoy seguro que eso algún día se va a lograr, pero por los próximos 20 o 30 años con propuestas así no sacamos mas de 15.000 votos que son los que puede alcanzar el PLL en "me gusta" de Facebook.

    Creo que Alejandro Sala propone cambios realistas para el mediano plazo, para que podamos llegar al largo plazo. Se imaginan que ni EE.UU. puede deshacerse de la reserva federal y justo nosotros vamos a conseguirlo, así no nos vota nadie, en serio lo digo y vamos a tener KK hasta el día de Magoya.

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